29 octubre,
2015

Un encargo peligroso

JSirLink

Sin comentarios

Cuando Jackal recordó cómo consiguió piratear la caja fuerte de la aeronave imperial para hacerse con el botín, se regocijó nuevamente de manera exuberante al evocar en su cabeza la grandiosa suma de dinero que le aguardaría chantajeando a su propio contratista. Este, le había asegurado que la información que ocultaban el código encriptado de la tarjeta clasificada valía más que todas las coronas que pudiera imaginar, por lo que los cuatro millones que le había ofrecido en un primer momento le parecieron realmente poco. Ahora mismo, con la noche cubriendo la ciudad, Jackal se encontraba yaciendo plácidamente con una wolvem prostituta cuyos servicios había alquilado para celebrar su triunfo. Sin embargo, su sonrisa y el placer que estaba experimentando durarían poco, pues alguien enviado por su contratante acababa de irrumpir silenciosamente en el piso y se dirigía a la habitación.

—¡Ni se os ocurra moveros! —gritó la figura que se hallaba en la puerta apuntando a ambos con un revolver—. Dime dónde tienes la tarjeta que has conseguido.

—Si me matas… no podrás hacerte con ella. Está oculta en otro lugar, no soy tan estúpido como para traerla conmigo —respondió Jackal—.

—¿Crees que soy imbécil? Te he seguido desde que terminaste el trabajo. Dime dónde tienes la tarjeta si aprecias tu vida.

—No pienso decírtelo —Jackal se incorporó levemente en la cama y añadió—: Te vuelvo a decir lo mismo de antes… no podrás tener esa tarjeta si me matas ahora mismo.

—¿Eso crees?

El misterioso individuo dio un par de pasos hacia delante, asió con fuerzas el arma y apretó el gatillo dos veces, acabando con la vida de Jackal y la de su compañera de cama. Instantes después, comenzó a rebuscar hasta en el último rincón del humilde piso.

Semillas para aventuras

El periplo comenzará en Las Apátridas. Los personajes, jóvenes aventureros con afán de riquezas, han contactado con Víctor, un hombre que busca un grupo de luchadores capaces de transportar una valiosa mercancía hasta Gevura, capital de Alora. El encargo es entregar el artículo a un comprador.

Otras anotaciones: El grupo será invitado a una cena, en la que Víctor les explicará los detalles (partirán a la mañana siguiente). Una hora antes de salir, uno de los sirvientes les entregará un maletín con una serie de viales pequeños, comentándoles que un veneno de acción lenta recorre sus venas, por lo que cada doce horas deberán beberse uno de los frascos. Pedirá disculpas por ello, pero debido a la última traición que sufrió su señor, no puede fiarse por completo de nadie. Una vez terminen la tarea y regresen, tendrán el antídoto y el dinero prometido: 10.000 coronas (lógicamente, dispondrán de 1.000 coronas para pagarse los gastos del viaje).

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