Aethêr, el mundo

Aethêr es un mundo desconcertante, una tierra muy peculiar. En la antigüedad, cuando el dios primigenio creó este maravilloso astro y lo situó en el universo, junto a otras estrellas, le dio el nombre de Gea. Tiempo después, tras el desencadenamiento de un fuerte cataclismo causado por las guerras, que casi hace desaparecer todo rastro de vida, los habitantes del orbe olvidaron su pasado y empezaron a conocer este mundo por otro nombre, símbolo de que todo había cambiado.

La Vía Luciente es la galaxia en la que se halla, y en total son diez los planetas que giran entorno a la gran estrella brillante central que se conoce como sol. Dos son las lunas que se mueven alrededor de Aethêr, y reciben los nombres de Selene y Temis. Debido a la dificultad de estudiar estos astros, se desconoce la existencia de vida en el resto de planetas que conforman esta galaxia.

Mapa de la vía Luciente

Sobre Aethêr, el mundo

En lo que a geografía se refiere, el planeta dispone de grandes continentes y numerosos islotes que se encuentran suspendidos en el cielo. El mundo actual se halla dividido en varios estratos, que son comúnmente conocidos como zonas o capas.

La mayor parte de la población de este mundo vive en la tercera capa, la zona alta, puesto que de las  existentes es la única que posee las condiciones medioambientales perfectas para la proliferación de la vida. Aquí es donde se encuentra una gran parte de las formaciones de tierra, separadas entre ellas por lo que se conocen como océanos y mares de aire, grandes extensiones que únicamente pueden cruzarse utilizando medios especiales de vuelo, como las aeronaves o alguna de las muchas criaturas voladoras que pueden domarse. A su vez, podríamos decir que esta capa se subdivide en dos distintas: la zona alta superior y la zona alta inferior, aunque esta última se descubrió hace relativamente poco.

En segundo lugar, en lo más bajo de todo, está el primer estrato: la zona muerta o las profundidades. Este lugar es el vestigio de lo que una vez fuera el planeta, donde podían verse océanos y mares de agua, así como altas montañas y riachuelos cristalinos. A día de hoy no es más que un lugar oscuro convertido en un vasto océano que ha devorado las pocas masas de tierra que permanecieron arraigadas tras el cataclismo, sepultando bajo sus aguas antiguas ciudades.

Separando estas dos capas se halla el misterioso mar de Arkan, una gran nube sobrenatural de origen desconocido cuya extensión abarca todo el orbe, la cual posee una altitud de unos tres kilómetros. Esta masa nubosa ha impedido hasta ahora que ninguna nave haya sido capaz de descender hacia la antigua tierra, pues todo barco que ha logrado aproximarse evitando alguna de sus muchas tormentas, ha acabado cayendo en picado.

Por último, y no por ello menos importante, tenemos el límite, la capa más alta de Aethêr, situada en un lugar que los motores de los barcos son incapaces de alcanzar en la actualidad.

El límite de Aethêr

El límite

El límite de Aethêr está situado a una altura considerable, ocupando alrededor de 12 kilómetros de altitud. Aquí, las corrientes elementales no fluyen, lo que hace que los motores de impulso existentes sean incapaces de actuar, por lo que las aeronaves no pueden navegar por este lugar. Lo más destacable del límite son las auras, unas extrañas formaciones de gases que ofrecen un espectáculo maravilloso cuando brillan con intensidad.

Mapa de la zona alta superior

La zona alta superior

Aspheria es el continente situado en el centro del mapa. Tiene unas características muy similares a las de Europa, donde en la zona sur no ser ven muchas montañas y predominan las amplias explanadas repletas de vegetación. El clima es cálido, semejante al que podemos encontrar en la mitad sur de España e Italia. Si viajásemos por Aspheria recorriendo el continente desde el oeste al este, pasando por el centro, podríamos notar que el clima se volvería algo más frío, y llegaríamos a apreciar algunas cordilleras y montañas no muy altas al pasar por ciertas zonas. En el norte, sin embargo, junto al archipiélago del coloso, el clima es similar al de los bosques boreales que se puede encontrar en Siberia o Groenlandia, y al de montaña, que es más típico de Europa.

Algo más al norte de Aethêr, en la región de Arcadia, las condiciones meteorológicas que se dan son muy parecidas a las de Rusia o los países nórdicos como Islandia, aunque con mayores nevadas e intensas ventiscas. Los mismo ocurre en Ostharath y en el reino de Heimdall, donde además pueden verse cordilleras y picos con unas altitudes mayores a las encontradas en el resto del mundo. El reino independiente de Sagesse, sin embargo, conserva un clima similar al encontrado en el oeste de Aspheria, y Nabrila está repleta de densos bosques donde pueden encontrarse temperaturas similares a las del sur de América, con abundantes lluvias. Más abajo, pasando el telón del fin del mundo, se encuentra el continente de Draeria, que al igual que el reino de Ellisiana y la isla de Kala, posee un clima templado donde abundan las precipitaciones, la vegetación y la humedad, bastante similar a lo que podemos encontrar en el país oriental de Japón.

Al sur del mapa podemos ver el cálido continente de Hattath, en el que las elevadas temperaturas y el clima tan seco se dejan ver en los desiertos tan grandes que pueden encontrarse debido a la falta de lluvia. Aquí es muy común presenciar fuertes tormentas de arena, y la vegetación es extremadamente seca y escasa. El sofocante calor que puede sentirse durante el día pasa a ser un frío gélido al llegar la noche.

En el este y el sureste de Aethêr están los reinos de Hissgard, Alora, Rasend, Selena, la isla de Cadia y el archipiélago de las apátridas. En general, tienen un clima parecido al de la zona este de Aspheria, con temperaturas más calidas a medida que se baja hasta las apátridas. Este último conjunto de islas está formado por un número muy reducido de montañas y grandes llanuras donde se encuentran pequeños bosques.

Mapa de la zona alta inferior

La zona alta inferior

La zona alta inferior es un lugar que era desconocido hasta hace muy poco. Se dice que se halla envuelta en una espesa calima que dificultaría la navegación incluso a los timoneles más diestros, que la mayoría de las ínsulas aquí situadas se desplazan de un lado a otro y que el color de la tierra por la que están formadas las islas toma diversas tonalidades muy extrañas. Estos fenómenos pueden ser posibles debido a la proximidad del mar de Arkan, pues la energía desatada por sus nubes sobrenaturales es capaz de causar extrañas anormalidades.

Las historias tan oscuras contadas por muchos marineros que ni tan siquiera han llegado a aproximarse demasiado y lo difícil que es avistar estas islas, son los principales motivos que han hecho que aún nadie se haya decidido a bajar hasta esta zona, por lo que se cree que deben ser sitios vírgenes.

La distancia a la que se encuentra esta zona de la parte alta superior es de varios kilómetros, aunque posiblemente el camino se haga interminable debido a las corrientes y a la niebla.

El mar de Arkan

El mar de Arkan está formado por nubes sobrenaturales que ocupan una considerable parte del planeta, separando la zona alta de la antigua tierra. En ciertas épocas del año la aglomeración crece, llegando a abarcar casi 5 kilómetros de altura, momentos en los cuales las corrientes elementales de la magia fluyen con mayor intensidad por todo el mundo. En su epicentro se encuentra el gran ojo, también denominado tránsito, una especie de agujero con forma de remolino por el que se filtran las corrientes mágicas muertas y las almas que aquellos seres que han fenecido.

El mar de Arkan

Otros lugares

Además de lo que podemos encontrar en la zona alta de Aethêr, existen ciertos lugares menos conocidos o incluso completamente extraños, donde pueden hallarse sorprendentes descubrimientos. Como claros ejemplos de esto podemos nombrar los tres planos dimensionales, mundos que la humanidad jamás ha llegado a ver y donde se esconden millones de criaturas sobrenaturales, o incluso el azar, un aglomerado de hilos místicos que, desde algún lugar de esta realidad, teje continuamente los filamentos que controlan a las criaturas a través del destino. La zona muerta es también un sitio extraño, un lugar olvidado que no se ha podido visitar, situada en lo más profundo del planeta y, ahora, convertida en un vasto océano sin límites.

La zona muerta

Hemos dispuesto un esquema del orbe dividido en cinco partes, desde lo más alto a lo más profundo del planeta.

Zona01 Zona02Zona03 Zona04 Zona05

Sobre el nivel tecnológico y cultural

El nivel tecnológico en Aethêr se encuentra en un estado muy similar a lo que se podía hallar en la época victoriana, justo en el momento en el que comenzó la revolución industrial. Los avances en lo relacionado a maquinaria y medios de transporte son sorprendentes. Algunas de las creaciones más notables son las aeronaves propulsadas por nakra y los vaegyrs, enormes armaduras de combate pilotadas por soldados. Los autómatas son otras de las grandes novedades construidas por el hombre, que incluso están llegando a ser capaces de realizar tareas complejas, algo que ha agilizado la producción en cadena.

Sin embargo, aún a día de hoy, puede notarse un desequilibrio cultural en el mundo. Y aunque, en su mayoría, los reinos se encuentran próximos a la era de las máquinas movidas por carbón y otras energías, algunos estados conservan costumbres más primitivas. Un claro ejemplo de esto son los draekas, una raza con costumbres muy antiguas que se asemejan a las del Japón feudal de entre el siglo XV y finales del XVII. Arcadia es otra de las regiones que también se encuentra entre las menos desarrolladas, con una forma de vida similar a los países nórdicos en plena edad media, aunque su gente estña comenzado a valerse de las máquinas para facilitar una gran cantidad de labores importantes.