La tecnología

Aethêr, que tantos cambios ha sufrido, se encuentra ya en el año 593 después del cataclismo. Desde aquel día en el que el mundo cambió, todas las criaturas tuvieron la necesidad de buscar los medios adecuados para adaptarse lo antes posible a esta alteración. Las antiguas costumbres y condiciones de vida que una vez tuvieron, fueron sepultadas bajo las ruinas de la indescriptible catástrofe. Cierta parte de los conocimientos que se transmitieron de boca en boca, y algunos de los restos deteriorados de libros antiguos que recogían saberes que pudieron recuperarse, así como una pequeña cantidad de tomos que se mantuvieron a salvo, ayudaron a la humanidad a la hora de comenzar desde cero. Con el inicio de las fundaciones de los distintos reinos y estados que conformaron imperios en algunos casos, las razas pudieron al fin centrarse en otros asuntos más importantes alejados de los conflictos, lo que favoreció a la creación de pequeñas empresas enfocadas en campos relacionados con la tecnología.

La primera compañía en ver la luz por aquel entonces, y una de las más significativas a día de hoy en lo referente al progreso de Aethêr, fue bautizada como Caelum. Bajo su seno, vinieron al mundo centenares de inventos que hicieron que la vida fuera mucho más sencilla, haciendo que se superasen todos esos obstáculos que hasta entonces habían sido imposibles de salvar.

Activador de nakra

Los primeros inventos

La creación de las primeras maquinarías funcionales, como el motor de vapor o el de impulso, permitieron la construcción de vehículos impactantes. Los primeros de ellos fueron las aeronaves, barcos acondicionados con una serie de motores especiales que les permitían deslizarse por el aire en lugar de surcar los océanos, ya que la nueva forma que había tomado Aethêr se hallaba rodeada de espacios aéreos extremadamente amplios. Pronto, fueron seguidos por otras máquinas terrestres y voladoras más sencillas, como los carros y biciclos a vapor, el zeppelín o el ferrocarril. A medida que fueron pasando los años, con la intención de aumentar aún más la producción de las empresas, facilitar las tareas más complicadas y agilizar el trabajo, reduciendo la mano de obra y con ellos los costes, surgieron los primeros autómatas a vapor, que aunque solo eran capaces de llevar a cabo órdenes sencillas preprogramadas mediante sistemas de engranajes y cuerdas, fueron un avance más que considerable. De esta forma, la tecnología fue marcando a toda la humanidad con cada paso que daba.

Las construcciones bélicas

Como bien es sabido, durante los períodos de guerra la ciencia se mueve a un ritmo colosal. Todos esos inventos desarrollados y desplegados sobre el campo de batalla para forzar la balanza hacia el lado de la victoria, hacen que la tecnología avance con fluidez tan solo por la necesidad de acabar con el enemigo lo antes posible. En Aethêr, esto repercutió de forma inimaginable, y durante la guerra de las mil llamas se crearon centenares de nuevas armas, así como vehículos de guerra de todo tipo. Algunas de las creaciones más conocidas fueron los resistentes tanques a vapor, los vaegyrs o las grandes aeronaves acorazadas, que luego ayudaron a concebir otros inventos importantes.

Implante tecnomágico

La tecnomagia

Con el mundo envuelto en un nuevo período de paz, los últimos años han sido extremadamente provechosos, abrumando a la sociedad con novedades muy interesantes. La ciencia ahora se ha mezclado con la magia, desplegando un abanico de posibilidades mucho más amplio, algo que ha hecho que surjan los tecnomagos, místicos con grandes capacidades en ambos campos, y aunque esta energía sobrenatural aún no es bien vista por sí sola en ciertas partes del mundo, en conjunto con la tecnología está dando unos resultados muy interesantes.

Los autómatas de nakra son el fruto más notable de esta nueva ciencia. Estas máquinas antropomorfas tienen la capacidad de realizar funciones de forma autónoma, sin la necesidad de repetir un mismo patrón, y hasta ahora han demostrado ser muy fiables. Funcionan con un motor de nakra que ofrece la posibilidad de asignar órdenes a través de la voz o llevar a cabo un programado específico mediante un sistema de placas y conexiones. Asimismo, disponen de una fuerza y aguante mayor a la de cualquier ser humano, por lo que son perfectas para trabajos forzados.

Muchas lenguas dicen que existe otro tipo de autómata menos corriente, conocido como consciente, capaz de pensar y razonar como cualquier ser vivo de este planeta. Se dice que incluso poseen alma propia, pero esta última afirmación no hace más que despertar las risas de aquellos que oyen el rumor.

Cristal Khrolta

Las fuentes de energía

Las principales fuentes de energía de vehículos y demás inventos son el carbón y el nakra. El primero de ellos, al tratarse de un combustible fósil y ser un recurso no renovable, está empezando a dejar de ser utilizado en algunas zonas del orbe, sustituyendo los motores a vapor por los tecnomágicos. No obstante, a día de hoy, sigue siendo el combustible más utilizado. Por el contrario, el nakra, que se vende en forma de cristales de diversos tamaños, es una fuente más limpia que puede ser renovada. El único problema, y lo que está llevando a muchas organizaciones a estudiar variantes de esta energía, es que el monopolio de su venta está en manos de Caelum, quienes además se niegan a brindar información detallada de su extracción y procesamiento.

La tecnología con respecto a la actualidad

Ahora mismo, las máquinas son el centro de todo. La única preocupación, a parte del poder, es la tecnología, que a su vez es el medio más eficaz a través del cual conseguir notoriedad frente a otros reinos e imperios. Los dioses han sido olvidados y el pasado ha quedado casi postergado. Gran parte de las personas intentan no recordar quiénes fueron sus antepasados y cómo vivieron en su día junto a los padres que lo dieron todo por ellos. Y aunque algunas agrupaciones religiosas aún promulgan la fe en Vanir y otras entidades mayores, la mayoría de individuos solo cree en la propia humanidad y sus capacidades.